03 Sep

Un final feliz. Enfermeras en el Congo

Erase un vez, una Escuela de Enfermería en República Democrática del Congo, que soñaba con los frutos que recogería después de haber formado a sus alumnas de una manera diferente. Una formación en el que tanto a nivel teórico como práctico, se trabaja con cada una de ellas para que llegue a tratar toda nueva situación con rigor científico, impregne toda su actividad de humanismo, aprenda a comunicar, trabaje con profesionalidad y todo esto, sobre la base de una práctica reflexiva, que hace del cuidado algo verdaderamente humano, adaptado a la persona y a las circunstancias más diversas.

Este año, después de 8 años de trabajo intenso, el ISSI, ha dicho “adiós” a un grupo de 27 alumnas que han terminado sus estudios siguiendo este nuevo Programa de Formación. Si hacemos un pequeño balance, el resumen sería más o menos el siguiente: 20 años de historia, 19 promociones, más de 400 enfermeras formadas… lo que supone, muchas vidas cuidadas, unas curadas, otras acompañadas hasta el final.

Este podría ser un final feliz; pero en el ISSI, no nos ocupamos solamente de formar enfermeras competentes, capaces de hacer frente a situaciones complejas… esto es mucho, pero es poco. En el ISSI, nos preocupamos en primer lugar, de las personas, y por eso, su verdadera riqueza, queda plasmada en la vida de tantas y tantas chicas, en su mayoría, que pasan cada año por nuestras aulas. Y para que este artículo no quede solo en palabras bonitas, hemos decidido llenarlo de “vidas”, dándole voz a alguna de estas 27 chicas que nos han “dejado” para lanzarse a una nueva aventura, que podría tener por título: profesional de salud en República Democrática del Congo, un profesional que por vocación, está llamado a estar cerca, muy cerca de la persona que cuida y de su familia.

Dicen, que para hacer un sueño realidad, hay que empezar por fijarse objetivos en la vida.

Me llamo Joelle, y el pasado 31 de julio, junto con otras 26 chicas, terminé mis estudios de enfermería en el ISSI.

Cuando comencé mis estudios en 2014, me había fijado algunos objetivos personales y he trabajado duro para conseguirlo, aunque en ocasiones no haya sido fácil. Ahora, si miro un poco hacia atrás, me doy cuenta de todo lo que he recibido, lo agradezco y me siento orgullosa de llevar la “insignia” del ISSI tan lejos como mi profesión me lleve.

Hola, me llamo Marie, tengo 22 años y acabo de terminar mis estudios como enfermera en el ISSI. Estoy muy orgullosa de ello. Desde pequeña he querido formarme en el ámbito de la salud. Siempre he sido muy tímida, y me preguntaba como podría vencer esa timidez y el miedo a cosas nuevas, si a lo que estaba llamada era a una profesión en la que la comunicación interpersonal es esencial… ahora me doy cuenta. En el ISSI me han ayudado a ser yo misma, han logrado sacar lo mejor de mí para ponerlo al servicio de los demás. A través, de los trabajos en grupo, las restituciones en clase, las campañas de sensibilización, y sobre todo, gracias a un acompañamiento personalizado tanto en el ISSI como durante las prácticas clínicas, he aprendido a vencer mi timidez, a gestionar el tiempo, a tratar con verdadero humanismo a la persona que cuido y a su familia… y tantas otras buenas cosas que sería difícil resumir. Lo que soy hoy, se lo debo en gran parte al ISSI. Agradezco de todo corazón la formación recibida y la ayuda de tantas personas, que han contribuido económicamente para que este sueño de infancia se haga realidad en mi vida.

Y colorín, colorado, este cuento, NO se ha acabado! También tú puedes ayudar a formar una enfermera en Congo.

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